Cambios en la Ley Concursal: El nuevo acuerdo extrajudicial de pagos

  • martes 28 enero 2014 |

La denominada “Ley de Emprendedores”, Ley 12/2013, introduce un importante cambio en el escenario de los acuerdos extrajudiciales cuya finalidad es evitar los procedimientos concursales. Con efecto a partir del 18 de octubre 2.013, un deudor tiene la opción de solicitar un acuerdo extrajudicial de pagos, según se recoge en los artículos 231 a 242 de la Ley Concursal, Ley 22/2003, que han sido introducidos “ex novo” como una alternativa al procedimiento preconcursal que continúa en vigor.

Las principales diferencias entre el antiguo procedimiento (preconcursal) regulado en el artículo 5 bis de la Ley Concursal, Ley 22/2003, y la nueva alternativa son los siguientes:

  • El deudor solamente solicita el acuerdo, ante un notario o ante un registrador, si bien el responsable de su tramitación integra y de negociar con los acreedores no es el deudor sino una figura de nueva creación llamado “mediador concursal”.
  • Una vez el mediador acepta el cargo, el notario o registrador deben dar publicidad, al contrario de lo que ocurre en el caso del procedimiento del artículo 5 bis.
  • Una vez publicado, no se podrán iniciar ejecuciones contra el deudor, salvo en el caso de acreedores de derecho público o con garantía real que no hayan aceptado entrar en el acuerdo.
  • Una vez aceptado el nombramiento el mediador debe convocar a los acreedores a una junta en la dirección del deudor. Al menos veinte días antes de la fecha fijada para tal junta, deberá remitirles una propuesta de acuerdo extrajudicial de pagos, al cual podrán los acreedores proponer cambios en un plazo de diez días.
  • La quita máxima es del 25% y la espera máxima de 3 años.
  • Diez días antes de la junta, los acreedores deberán, o bien aceptar la propuesta del mediador, o bien rechazarla. En caso contrario, es decir, si no se pronuncian en un sentido u otro, deben asistir a la junta de acreedores o de lo contrario su crédito se verá perjudicado y se calificará como crédito subordinado en caso de que finalmente el deudor sea declarado en concurso. En la práctica, esto significa que su crédito será el último que se pague por lo que tendrá escasas o nulas probabilidades de ser cobrado.
  • En caso de que no se alcance un acuerdo con los acreedores, el mediador debe pedir el concurso que pasará directamente a fase de liquidación (o conclusión en caso de total insuficiencia de masa activa).

Bierens Abogados está preparado para asistir a sus clientes en todo cuanto sea necesario, ya sea representándoles en la junta de acreedores o en cualquier otro momento del procedimiento.

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