Las 10 mejores excusas de los morosos en nuestra práctica internacional

  • jueves 26 marzo 2015 | Marketing team

Excusas, réplicas, contradicciones, amnazas. Nuestro equipo de abogados se ve confrontado a menudo con las creativas excusas que los morosos inventan para no cumplir con sus obligaciones de pago. Si existiese un premio a la creatividad sería difícil señalar a un ganador entre ellos. Algunas de las excusas son irrisorias, otras preocupantes. Les presentamos el ranking de las 10 excusas más utilizadas o las más creativas.

10. ¡No se de qué me habla!
Señalar a un tercero como el causante de la situación de impago es una de las excusas más utilizadas para no perder la postura. La mayoría de las veces son los pobres carteros quienes se llevan la culpa; “¿Carta de Bierens? No he recibido nada “o “sí, recibí la carta certificada pero el sobre estaba vacío”. Y ¿qué opinan del moroso que piensa, que utiliza excusas que ni un parvulito pensaría usar en la guardería: “No recibí nada, mi perro se ha debido de comer la carta”.
 
 
9. Esa factura ya la pagué hace tiempo.
No solo los carteros son los culpables del impago de facturas, hoy en día los bancos son los más nombrados como los terceros que cometen el error. “La transferencia se hizo ya hace mucho tiempo, seguro que ha sido un fallo del banco”. Que esta es una nueva excusa lo prueba el hecho de que cuándo el abogado solicita al deudor que presente una prueba de pago, el ordenador del moroso espontáneamente sufre un crash total y no puede el deudor acceder al documento. ¡Qué coincidencia!
 
8. Se ha equivocado de número.
Problemas técnicos aparecen muy a menudo cuando se requiere el pago de la deuda a un moroso. No solamente son los ordenadores los que se estropean y bloquean espontáneamente, también las líneas telefónicas y los proveedores de servicios móviles de telefonía parece que siempre te conectan con el número equivocado por arte de brujería. Un número de teléfono que anteriormente ha sido utilizado y en el que se ha conseguido hablar con el deudor intentando llegar a un acuerdo, de repente cuando el acuerdo es incumplido, pertenece a otra empresa o persona. ´ ¿El Señor X? No hay nadie con ese nombre en la empresa´. ¡Qué casualidad, cuándo se llama desde un número de teléfono diferente el mismo número el teléfono es contestado por el mismísimo Señor X!
 
7. Devuelto al remitente
¿Quieres constar como desaparecido? A veces se reciben las que enviamos requiriendo el pago devueltas con la indicación en el sobre que el moroso ha cambiado de domicilio. Si la dirección del moroso no se conoce, el proceso de recobro se complica. Pero…Jugar al escondite no es muy inteligente cuando el rótulo de la empresa sigue colgando en la fachada del edificio en la misma dirección.
 
6. Os voy a demandar.
Esta amenaza quizás puede asustar a ciertas agencias de recobro. Nuestros abogados no se dejan intimidar por las amenazas del deudor cuando nos comenta que se interpondrá por él una posible demanda contra nuestro cliente o nuestra oficina: “Vamos a demandar a tu cliente por los daños que nos ha causado “. Es curioso que cuando nuestros abogados interponen la correspondiente demanda el deudor nunca ha tomado medidas judiciales algunas.
 
5. El mundo al revés.
En lugar de una excusa, este creativo deudor cambió de estrategia, como consultoría amenazó a nuestros abogados con que cada vez que se le requiriese el pago de la abultada factura que había dejado impagada, nos enviaría una factura por 300 € por hora en concepto de la información y asesoría que nos proporcionase en relación a su falta de pago.
 
4. El deudor que se siente Rocky Marciano.
Proporcionar excusas para justificar un impagado, conlleva el consiguiente ejercicio de creatividad e imaginación. A veces, los morosos eligen en sus conversaciones con nuestros agentes de recobro o abogados el camino más fácil y de menos esfuerzo, la fuerza bruta.: “Si no me dejan en paz, conozco a un par de maromos que pueden hacerle una visita’.
 
3. Por encima de mi cadáver.
Algunos morosos llegan tan lejos para evitar el pago de sus deudas que incluso publican esquelas en las que anuncian su defunción. El difunto seguía tan vivo que más tarde realizó pedidos a otro de nuestros clientes que también resultaron impagados. ¡Parece que desde el más allá, los espíritus también realizan actividades comerciales! Aunque parezca mentira, esta no es la única excusa mórbida a la que nos vemos confrontados.
 
2. Internetcafé en la jungla
Uno de nuestros abogados recibió este correo electrónico del moroso: No he podido responderle porque estoy fuera del país, viajando por la jungla y no puedo ponerme en contacto con el banco para realizar el pago. Parece que la tecnología digital no ha llegado todavía a la jungla. Quizás el correo electrónico fue dictado por tam tam de tribu a tribu hasta legar a un internet café.
 
1. Buzonofobia
Problemas físicos o psíquicos pueden ser una excusa plausible para retrasar el pago de una deuda, pero, ¿Qué opinan ustedes de la siguiente?: Discúlpenme pero padezco de una extraña enfermedad, buzonofobia. Me angustia y tengo ataques de pánico cada vez que me acerco a un buzón, por lo que nunca puedo vaciar el de mi casa, es por ello por lo que no he recibido la factura y no sabía que se me había requerido el pago.

¿Puede usted completar nuestra lista de excusas creativas para eludir el pago de deudas? , no dude en dejarnos su comentario.

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